higiene manos

Nuestras manos son constantes canales trasmisores de microorganismos nocivos, por su funcionalidad como vehículo de contacto con todo lo que nos rodea, y de ahí se desprende la importancia de mantener una adecuada higiene de manos, y muy especialmente en el trato con enfermos, o en la elaboración de alimentos, y a la hora de ingerir comida sin cubiertos, en dónde una falta de limpieza y desinfección puede ser causa de graves contagios.

Para empezar, lo primero es explicar qué es la higiene de manos, y cómo se realiza según los tipos de lavado de manos.

La higiene de manos es una forma genérica de hacer referencia a los distintos tipos de limpieza aplicada sobre las manos, pero existen diferentes tipos de higiene o lavado de manos que vamos a ver a continuación.

Tipos de lavado de manos

Lavado convencional de las manos

Para tomar una adecuada concienciación y difundir la importancia de éste gesto que debe ser parte de nuestras rutinas diarias, desde hace ya algunos años, y por extraño que pueda parecer en nuestra civilizada sociedad, se ha instituido un día especial que se celebra el 15 de octubre de cada año, y al que se llama “Día del lavado de manos”.

El objetivo de éste día, es realizar campañas de concienciación y difusión de cómo y por qué mantener una correcta higiene de las manos, fundamentalmente en determinados momentos clave del día a día, y cuáles son esos momentos en los que lavar manos, resulta imprescindible.

Para entender la importancia de una buena higiene de las manos, hay que saber que éstas son vehículo portador de patógenos desencadenantes de enfermedades tan graves como la hepatitis de tipo A, la meningitis, y diarreas de origen infeccioso entre otras.

Para conseguir una buena higiene en éste sentido, existe una técnica de lavado de manos que implica seguir unos determinados pasos que veremos a continuación, y que tiene como principio eliminar Su objetivo es eliminar todo tipo de suciedad de origen orgánico e inorgánico.

Técnica de lavado de manos convencional

  1. Abrir el grifo y mojar totalmente las manos con agua.
  2. Utilizar jabón líquido, aplicado en cantidad suficiente al apretar el dosificador, de tal forma que ambas manos queden totalmente cubiertas por la espuma, para comenzar a lavarse las manos.
  3. Comenzar frotando las dos palmas entre sí, y a continuación frotar la palma de cada mano con el dorso de la otra y viceversa.
  4. Entrelazar los dedos para continuar frotando palma contra palma y con movimientos de rotación.
  5. Continuar frotando el dorso de los dedos de cada mano con la palma contraria, primero de una mano, y luego de la otra, antes de terminar el lavado de manos.
  6. Por último, hay que aclarar las manos totalmente con agua.
  7. Y terminar secando las manos totalmente hasta eliminar cualquier humedad con una toalla de tela, papel, o utilizando un secamanos eléctrico.
  8. Si los grifos son de uso público, es mejor cerrar utilizando un trozo de papel secamanos o papel higiénico.
  9. No tocar otros elementos como manivelas, o puertas en lugares públicos, después del lavado de manos para preparar o comer alimentos, atender bebés, ancianos o enfermos.

Para conseguir una adecuada limpieza de las manos, el proceso debe durar al menos un minuto.

higiene de manos

¿En qué momentos del día hay que lavarse las manos?

Sin caer en la exageración ni en el llamado síndrome de Toc, que es un trastorno obsesivo compulsivo por el que un individuo con trastornos psíquicos canaliza sus obsesiones a través de un lavado de manos constante, lo aconsejable para preservar la salud es lavar las manos en los siguientes casos:

  • Siempre que se entra en casa después de haber estado en la calle, parque, colegio, trabajo o transporte.
  • Después de tocar mascotas u otros animales.
  • Antes de empezar a comer.
  • Después de usar el inodoro.
  • Cuando hay que atender bebés, ancianos o enfermos, siempre antes y después.
  • Y como regla general, siempre que presenten suciedad.

Lavado quirúrgico de las manos

Desde hace ya quince años existen guías técnicas sobre los procesos exigibles tanto para la higiene de manos durante la atención sanitaria, como en el lavado quirúrgico de las manos antes y después de cada intervención de pacientes, considerando su enorme importancia como primera medida preventiva para evitar contagios de enfermedades infecciosas.

Con éstas prácticas se consigue evitar trasmitir a los enfermos infecciones que no están incubando ni tampoco padecen al ser ingresados, eliminando las bacterias presentes en las manos del personal sanitario.

En la rutina de lavado quirúrgico de las manos se realizan una serie de pasos ordenados que incluyen fricción y cepillado, y que no sólo se practican en las manos, sino también en los antebrazos, para eliminar al máximo los riesgos de contaminación sobre incisiones.

Técnica de lavado de manos quirúrgico

  1. Abrir el grifo mojando las manos y muñecas totalmente.
  2. Presionar el dosificador automático de jabón líquido antibacterial, o antiséptico, en cantidad suficiente que cubra totalmente ambas manos, realizando primero movimientos rotativos palma contra palma, a continuación se frota la cara interior de los dedos y los espacios entre ellos por ambos lados, y se sigue friccionando las uñas con un cepillo, después se fricciona una palma sobre el dorso de la otra mano, y viceversa, y a continuación se frotan los antebrazos, dejando que actúe el jabón desinfectante para manos el tiempo recomendado según marquen las instrucciones del fabricante.

El tiempo de fricción no debe ser inferior a dos minutos.

  1. Aclarar manos y antebrazos totalmente con agua, y volver a repetir todo el proceso.

Si el grifo no es automático, deberá cerrarlo otra persona.

  1. Acabar secando toda la superficie mojada de manos y antebrazos con gasa estéril.
  2. Tras la higiene de manos para cirugía, el médico debe dirigirse a la sala de operaciones con manos y antebrazos levantados a la altura de los hombros, para evitar cualquier contacto con ningún tipo de superficie o material hasta que se encuentre en la zona crítica del quirófano en la que estará con los correspondientes guantes sanitarios.

El tiempo total dedicado al lavado quirúrgico de las manos no puede ser inferior a 5 minutos entre el primer y segundo proceso, para que el jabón desinfectante para manos actúe adecuadamente.

Además éste tipo de jabón antibacterial, debe tener capacidad de actuación posterior a su empleo.

Lavado seco de las manos

lavado de manos en seco

Se trata de una higiene de manos con ausencia de agua y jabón, empleando productos de higiene con bases de alcohol, de uso muy extendido en pasillos de centros hospitalarios y consultas médicas.

Resultan de gran ayuda en situaciones de emergencia al prestar servicios sanitarios en ambulancias, y otras situaciones con ausencia de agua corriente y jabón desinfectante para manos.

También en éste caso hay que seguir unos pasos para conseguir una adecuada eficacia.

Técnica de lavado de manos en seco

  1. Para conseguir una desinfección eficaz con éste tipo de productos de higiene, resulta necesario que las manos no contengan restos orgánicos ni suciedad apreciable, que puedan actuar a modo de barrera disminuyendo o anulando su poder antibacteriano.
  2. Tras aplicar una dosis suficiente de solución espumosa para manos, extender bien por las palmas y dorsos de ambas manos, friccionando también entre los dedos por un tiempo no inferior a medio minuto, hasta que la solución se evapore.

En el caso de que sea insuficiente hay que repetir la operación, aplicando una nueva dosis de solución antiséptica.

Otros aspectos relacionados con la higiene de las manos

  1. Los jabones desinfectantes para manos utilizados de forma constante, pueden producir sequedad en la piel, y por ello es recomendable aplicar cremas hidratantes de forma diaria una vez finalizada la jornada.
  2. Las uñas largas se consideran un símbolo estético femenino, pero en ellas se puede albergar un gran número de bacterias, por lo que unas manos con largas uñas siempre suponen un foco mayor de suciedad que debe ser cuidado con más atención a la hora de conseguir una buena higiene de las manos, en la que hay que incluir en éste caso un cepillado de uñas además del lavado de manos, y el uso de guantes a la hora de manipular alimentos con las manos, u otras situaciones similares.
  3. El personal sanitario debe cuidar bien sus manos, porque las manos agrietadas atraen la flora microbiana.
  4. Siempre hay que evitar el contacto directo de las manos cuando presentan heridas con focos de infección como aguas estancadas, estiércol, metales oxidados o animales, y en caso de que accidentalmente suceda, es importante lavar con un jabón desinfectante para manos de forma inmediata.
  5. Para mantener una buena higiene de las manos es recomendable recurrir a las técnicas de manicura recortando adecuadamente los excesos de piel alrededor de las uñas, y manteniendo éstas bien recortadas y limpias, y por supuesto siempre hay que evitar malas prácticas como morder o quitar a tirones que sólo generan dolorosas infecciones.

lavado de manos

En Serkonten, llevamos más de treinta años presentando todo tipo de soluciones higiénicas para todos nuestros clientes.

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